Wednesday, October 25, 2006

DÍAS


Hasta qué punto desconocíamos qué cosas nos quedaban demasiado lejos, la luz póstuma que nos llegaba de estrellas ya sombrías, los domingos del parque de la infancia.
Ganas de palabras murmuradas, escritas, sollozadas: no soy yo quien mira ni aquel que desde el espejo me mira horrorizado.
Ganas de subirse a un árbol y gritar como un loco: ¡Voglio una donna!

8 comments:

mundoagite said...

Muy bueno, y esperar a la enana que nos rescate?
date una vuelta por mi blog. saludos

Checha said...

Sí! Gritemos!
Ya mismo me subo a un árbol para acompañarte, gritando algo parecido.
Después te cuento.
besotes!

Charol said...

gritemos!!! y a la mierda todo!!!
mamaaaaaaaaa!!!!!!!!

besos

Amaranta said...

sin duda, luego gritarás: e' vero io non voglio piu' a lei!!!

Apo said...

quiero... un helado mientras miro ese paisaje

Anonymous said...

O mas bien... Voglio un uomo!!
Calandrino vago, escribi algo de vez en cuando. Jaquie

CALANDRINO said...

Mundoagite: No hay monjas enanas. Sólo son pingüinos que rezan... Disfrutaste Amarcord como yo lo hago?

Checha: Si se sube al árbol conmigo me arruina el final del post!

Charol: Eso es una mujer con actitud!

Amaranta: l`inconstanza é veramente un problema...

Apo: marche un helado... Le queda muy lindo el tostado en la foto...

Dejo correr a tu cuenta lo del uomo... Sabes cómo ando en estos días, jaquie...

Amaranta said...

Como sólo en la sabiduría de los chistes, te recuerdo:

Cada mujer es un mundo.
Haz turismo.