UN CUENTO DE AQUELLOS.
Dramatis personae:
Caperucita roja: Una adolescente vestida con medias a rayas hasta la rodilla, calzas sobre las cuales lleva un pollerín, cinturón con tachas y remera de Marilin Mason (en su defecto de los redondos). Sobre todo eso: una caperuza roja.
Pulgarcito: Un ser pequeño, algo entrado en kilos, con una incipiente calvicie y notorio mal carácter.
Blancanieves: Mujer con la vestimenta tradicional de blancanieves, de fingido refinamiento, que deja entrever un pasado arrabalero.
La Bella Durmiente del bosque: Mujer con traje principesco, de modales aristocráticos y marcadas ojeras.
Pinocho: Muñeco de madera de carácter endeble y asustadizo. Torpe en sus movimientos. Tal vez un tanto amanerado.
Cenicienta: Mujer con un vestido de fiesta descuidado y con manchas de aceite, ruleros y en ojotas. Usualmente lleva una escoba y un trapo rejilla.
Bruja: Vestimenta tradicional de bruja, aunque de aspecto bonachón y simple.
Hada madrina: Vestimenta de hada. De una ingenuidad cercana a la estupidez. Siempre con gesto optimista.
UN CUENTO DE AQUELLOS
De los más caros recuerdos de la infancia, me place rememorar los cuentos que narraba mi abuela antes de ir a dormir. En mi familia adolecemos de una probervial y hereditaria falta de memoria causada por ya no me acuerdo bien qué cosa; pero en compensación hemos sido bendecidos con una exhuberante capacidad de improvisación.
Así, en vez de escuchar por las noches el cuento del gato con botas, por ejemplo; solíamos deleitarnos con historias tales como el gato con gota, Volpato en compota o la Pato en ojotas, por citar algunas. De esta manera y a causa de ello, es que oí por primera y única vez la historia que hoy voy a contarles:
Había una vez un bosque con un claro en el que convergían todos los caminos de los otros cuentos que tienen bosques con caminos que llevan a algún lado, por lo general peligroso; donde habitaban ogros, brujas, duendes y barrabravas de Yupanqui.
Sentada sobre un tronco seco, con un gesto cansino, se lamentaba caperucita roja.
C- ¡Otra vez mi vieja me usa de delivery de la nona! ¿Cuándo vendrán los derechos del niño a este bosque? Encima estos mosquitos...(se golpea la nuca con la palma de su mano).
Pulgarcito- Ptss, ptss...!
Caperucita- ¿quién anda ahí?
P.- (dando saltitos)¡Acá abajo!
C.- ¿Y este enano? (despectivamente)
P.- ¿qué te pasa? ¿nunca te bañasste con agua caliente y te encogiste, vo?
C.- Tranqui, fierita, que estás hablando con una dama, estás hablando!
P.- Bueno, disculpá. Lo que pasa es que estoy escapando de la bruja...
C.- ¿Tu mujer?
P.- No, la bruja del cuento. Es que le debo dos meses de sueldo y me anda persiguiendo con un abogado...qué se le va a hacer...el cuento ya no deja como antes...
C.- Decímelo a mí, que el lobo me dejó y se fue a laburar a Temaikén. Hace un año y medio que uso un caniche disfrazado...Hasta que se me queme la planchita del pelo...después, no sé que voy a hacer...
P.- y... vo viste...lo pibe mucho conterestrai, mucho gete-á, pero no te leen un cuento ni a patadas!
C.- Chicos eran los de antes. Vos le contabas todas las noches el mismo cuentito y ellos chochos, en cambio ahora, siempre quieren algo distinto...para mí que la culpa es de la escuela...
Súbitamente detuvieron su conversación al sorprenderles unas voces que provenían del interior del bosque. Dos mujeres se acercaban con paso despreocupado.
Blancanieves.- (cantando)- Yo soy la moroochaaaa, la más agraciaadaaaa...Buenasss. (mirando a pulgarcito) ¡Hey! a este enano no lo conozco...
P.- ¡¿a quién le decís enano, estirada?! Bien que les devoraste toda la comida a tus amiguitos. Claro...antes de la lipo, porque ahora los dejaste en banda y para poder comer tuvieron que disfrazarse e ir a cantar con Susana.
(Blancanieves lo mira escandalizada).
C.- (al oído de pulgarcito)- Pará, no te calentés, que estas dos son iguales... anduvieron con un príncipe y ya se creen Leididí. (en voz alta y falsamente amable).- ¿Cómo andan, chicas?
La Bella Durmiente.- Hola, amorosa...¿cómo era tu nombre?
C.- (algo fastidiada) Caperucita, bella...
LBD.- Ah, cierto, cierto, amorosa...tan linda ella, siempre con la misma capita...
Eso es lo que adoré siempre de vos, fiel a tu estilo aunque estés pasada de moda!
C.- (casi gruñendo)- gracias...
LBD.- ay, chicos...no vieron pasar a mi Prince por acá?
P.- (irónico) ah...¿entonces no era un ciervo el que pasó corriendo?
LBD.- (ligeramente ruborizada) Ay, siempre tan amoroso el pequeñito... Cambiemos de tema. ¿qué estaban haciendo?
C.- Charlábamos de trabajo. Está dura la mano para vivir del cuento, vieron.
B.- Estem...a decir verdad...a nosotras no nos está yendo como antes...decí que nos casamos bien, ¿viste?
LBD.- Si, claro, divina. (mira a los costados tratando de disimular su incomodidad).
P.- (frunciendo el ceño) ¡Pero si el príncip...!
LBD.- (interrumpiendo) Bueno, bueno, bueno...¿y si cambiamos de tema?
C.- No. Mejor aprovechemos que estamos todos juntos a ver si le encontramos una solución a la crisis.
B.- Bueno. Porque la verdad...(duda)...¡es que ya estoy harta de vivir a manzanita! (afirma con resolución).
P.- ¿Y si nos agrupamos todos en un solo cuento?. De esa manera ahorramos en publicidad, decorado, luces, derechos de autor...
C.- ¿y cómo se llamaría el cuento?
LBD.- obviamente...la bella durmiente and friends, amorosa...
B.- Querrás decir: Blancanieves y sus amigos, queridita.
LBD.- ¡Ay! Pero cómo se te ocurre?! Ese nombre está re out, divina!
B.- (le sale la vulgar de adentro) Divina será tu malla, chirusita! (se toman de los pelos).
C.- ¡Paren, che, que así no vamos a arreglar nada! (las separa).
B.- ¡Pero si ella empezó!
P.- ¿Ves, caperucita? Te dije que negociemos con Tito y Pelusa...
C.- Bueno, considerando que no vamos a arreglar las cosas nosotros solos, propongo que convoquemos a una plenaria de personajes de cuento y decidamos entre todos qué vamos a hacer para preservar la fuente laboral...
P.- Bueno, dale. Pero fijate a quién llamás, porque yo no me hablo con todos...
B.- No seas mala onda. Yo estoy de acuerdo.
LBD.- Tipo que yo también, ¿viste?
C.- Llamemos entonces. ¿Quién tiene crédito en el celular?
P.- Yo no tengo señal acá porque es de una empresa paraguaya.
B.- Ayyy..yo justo me lo gasté mandando mensajes de texto al programa de Marley!
LBD.- (fingiendo) aaaaaahhhh!, pero que terriiiible...me olvidé de cargarlo.
P.- Me parece que va a haber que hacerlo a la vieja usanza. Uno para cada lado.
TODOS.- (gritando)¡personajes de cuentos! ¡acá en el claro! (repiten varias veces).
C.- Así no va a dar resultado. Nos han pasado tantas cosas en este bosque que nadie confía en nadie...Tengo una idea. Hagamos que discutimos. (empiezan a simular una pelea).
De pronto, desde la espesura del bosque se empiezan a oir ruidos de pisadas y a percibirse movimientos entre los arbustos.
C.- ¿Vieron que no falla nunca? Cuando hay lío todos se acercan a espiar. ¡Salgan, que era una broma! (aparecen de entre los árboles Pinocho, la Cenicienta, un Hada y una bruja.)
Cenicienta.- (con la escoba en la mano)¡ufa! ¡Con lo que ando necesitando ver un poco de acción!
P.- ¡Sonamos! ¡La bruja! No...mirá...yo te puedo explicar...
Bruja.- ¿Explicar? ¡Te voy a convertir en el inodoro de María Martha Serra Lima! (lo persigue).
C.- ¡paren, paren que los necesitamos a todos sanos!
PINOCHO.- Basta, chicos, no peleen que soy muy sensible y si lloro se me hincha la cara y me lleno de moho. Acuérdense que estoy hecho con madera de sauce llorón.
P.- Con esa cara pensé que estabas hecho de palo borracho...
B.- Se van a seguir agrediendo? Yo me voy...
C.- El motivo de la reunión es tratar de tomar alguna medida para que los cuentos no dejen de ser leídos, o que, al menos, nos incluyan en alguna historia nueva y podamos seguir trabajando de lo que somos.
LBD.- Yo propongo que busquemos sponsors. Mi darling tiene amistades muy influyentes y podría...
P.- (interrumpiendo encolerizado) ¡Pero por qué no te despertás de una vez por todas! ¡tu maridit...! (el Hada le tapa la boca).
Pinoch.- Piensen en algo; que yo para los negocios soy de madera...además...me dan unas ganas de llorar...(solloza).
Bruja.- La verdad que no puedo pensar en nada. Me comí un niño envuelto que me cayó pesado...resultó ser el hijo de la Tota Santillán.
HadaM.- No es problema. Dame una cintita y te curo...
C.- ¡¿Es que nadie me va a tomar en serio?!Pinoch.- (siempre sollozando) ¡No me grites más! ¡El grillo me taladró la cabeza durante años!
Hada.- (ingenuamente) ¿Tan fuerte tocaba su violín?
Pinocho.- No. ¡Con una mecha de 8mm, me taladraba el muy sádico! ¿No ves que estoy lleno de masilla? (le muestra la cabeza). Pero lo extraño tanto...
De esta manera y en este tenor, prosiguió por horas la plenaria de personajes de cuento: discutiendo y dispersándose en mil nimiedades, sin llegar jamás a una conclusión respecto del tema que se habían propuesto tratar. Cuando pudieron darse cuenta, la noche había caído sobre ellos (se oye un estruendo).
P.- Muchachada, ya se hizo de noche. ¿Y si juntamos leña y prendemos un fueguito?
Pinocho.- ¡Asesino! ¡Desalmado!
Blancanieves.- No seas melodramático ¿querés?
Bruja.- No. Vámonos, mejor, que la noche me da miedo...
(todos la miran sorprendidos)
Bruja.- ¿qué me miran? Hace tanto que no salgo de noche...
Cenicienta.- ¿Vos? ¿Y yo; que la última vez que salí, me agarraron las doce de la noche por avenida Belgrano y terminé de culo en el empedrado frente al monumento toda enchastrada de puré de calabaza? Te juro que un día de estos cambio esa carreta por una garelli...
C.- Es cierto. Ya se nos hizo tarde y mi mamá debe estar preocupada...Además tengo un pijama party en lo del cazador (guiña un ojo). Ya veremos qué hacemos...Chau, gente. (se va)
Hada.- Nosotras también vamos, Bruji? Me parece que hoy dan algo lindo por Disney Channel (saludan y se van).
Pinocho.- ¡Ay, que no me agarre el rocío que me hincho todo! Me voy. Bye, chicos...(se va)
Cenicienta.- Uuuuyy, yo dejé los platos sin lavar!!! Cuando llegue mi marido y vea que no preparé nada para comer, seguro me caga a palos! Hasta mañana. (sale apresuradamente)
Pulgarcito.- Bueeeeno, yo me voy a tener que ir porque hoy es jueves y tengo metegol con los muchachos. Encima me toca de arquero.Nos vemos, chicas. (se va).
Quedan solamente blancanieves y la bella durmiente, sentadas sobre un tronco y mirándose con tristeza.
B.- Otra vez nos quedamos solas...
LBD.- (ya no tiene ese tono de gente bien) Son todos iguales...
B.- (frunciendo el entrecejo) ¿Qué?
LBD.- no, nada, nada...
(silencio)
B.- Bueno, están los chicos...
LBD.- Si, están los chicos...
B.- ¿Vamos?
LBD.- Vamos.
B.- ¿No te vienen a buscar?
LBD.- Qué va a venir, ese hijo de p...
(salen)
FIN
.......
Mucho tiempo pasó hasta que encontré alguien a quien preguntar el destino de estos personajes. Supe no hace mucho que caperucita sigue equivocando el camino; pulgarcito se hizo testigo de jehovah, pero fracasó en su misión redentora porque jamás alcanzó el timbre de una puerta; la Bella Durmiente sólo podía conciliar el sueño después de dar vueltas en la cama por horas y tomarse un té de manzanilla con medio rivotril; y Blancanieves, harta de los príncipes, se casó con el rey Pelé y dio a luz...y sombra.
El hada y la bruja regenteaban una casa de citas camuflada tras un local comercial llamado "La casa del soplete".
Y hablando de los príncipes; me enteré que se juntaron para formar un grupo que se llamó, como podría esperarse: "Los príncipes azules"; dedicándose a hacer covers de Pimpinela en un pub de barrio Cristalería. Hace ya tiempo que no se sabe de ellos...
calandrino